La forma y el contenido de la democracia

La forma y el contenido de la democracia
"Pero si la democracia como forma ha fracasado, es, más que nada, porque no nos ha sabido proporcionar una vida verdaderamente democrática en su contenido.No caigamos en las exageraciones extremas, que traducen su odio por la superstición sufragista, en desprecio hacia todo lo democrático. La aspiración a una vida democrática, libre y apacible será siempre el punto de mira de la ciencia política, por encima de toda moda.No prevalecerán los intentos de negar derechos individuales, ganados con siglos de sacrificio. Lo que ocurre es que la ciencia tendrá que buscar, mediante construcciones de "contenido", el resultado democrático que una "forma" no ha sabido depararle. Ya sabemos que no hay que ir por el camino equivocado;busquemos, pues, otro camino"
José Antonio Primo de Rivera 16 de enero de 1931

miércoles, 27 de junio de 2018

Falange y Racismo.

FALANGE NUNCA FUE RACISTA. 



En esta entrada ilustramos el tema del Racismo, en su verdadera acepción, sin entrar en las exageraciones desquiciadas a que hoy se lleva este término por parte de la hipócrita progresía actual que, en su lucha eterna contra Franco, pretende ocultar el agradecimiento que varios rabinos y miles de judíos profesaron a Franco y Salazar durante décadas por salvar a miles de judíos prisioneros en territorio controlado por Alemania a través del personal de seis embajadas españolas y otras más portuguesas. A lo que hay que añadir los que entraron libremente por Canfranc y otras zonas fronterizas, sin que se les pusieran obstáculos, hasta totalizar 300.000 aproximadamente.

Creemos en la Superación Personal y que el Gran Reemplazo Espiritual de la mala gente por las buenas personas será el único que contará al Final y el único por el que merecería la pena luchar. Muy especialmente en los puestos de mando.

Nadie se quedará aquí eternamente de adorno como los fósiles cuando el Fin del Mundo ya está pronosticado y cada uno tendrá su propio Fin del Mundo. Debemos pues dar mayor importancia al plano espiritual (no espiritualista que eso no significa nada)

Los movimientos migratorios masivos, legales o ilegales, son una cuestión económica y cultural que se tratará en otra entrada.

Son un gran problema para España pero no constituyen la razón de nuestra existencia ni son la causa de nuestra acción política. En general pensamos que lo mejor es "cada mochuelo a su olivo" y "cada uno en su casa y Dios en la de todos".

"España no se justifica por tener una lengua, ni por ser una raza, ni por ser un acervo de costumbres, sino que España se justifica por una vocación imperial para unir lenguas, para unir razas, para unir pueblos y para unir costumbres en un destino universal; que España es mucho más que una raza y es mucho más que una lengua, porque es algo que se expresa de un modo del que estoy cada vez más satisfecho, porque es una unidad de destino en lo universal".
José Antonio Primo de Rivera: España y Cataluña: Discursos pronunciados en el Parlamento el 30 de noviembre y el 11 de diciembre de 1934). 

Una cosa es que se pueda tener una rivalidad por motivos políticos, religiosos y económicos y otra muy distinta, proclamar el Estado Racista y la "superioridad de la raza aria" y dentro de la aria la germánica, para dar al pueblo víctimas inocentes a quien culpar de todas las desgracias y los errores garrafales de su gobierno, como ocurrió en el Socialismo Alemán. 

Siendo inadmisible, desde el punto de vista del derecho y la moral, que un Estado legisle exclusivamente en contra de un grupo étnico concreto. Legislar para una raza en concreto es, a mi juicio, lo que convierte en racista a una doctrina política.  

El caso del Nacional-Socialismo es mucho más claro al adoptar el racismo como pilar básico de su ideología sin el cual no puede entenderse. 

No hay posibilidad alguna de actualizar ésta ideología quitándole el componente racista porque está construida sobre él. 

Algo a lo que nadie daba demasiado crédito, porque parecían meras bravatas electoralistas de un político (Hitler), en la época de José Antonio y nuestros fundadores. Algo vieron venir cuando en la purga de la "noche de los cuchillos largos" los nazis se asesinaron entre ellos. Con la excusa de que podían preparar un supuesto "golpe" las SS asesinaron a los Sindicalistas del partido y a los mandos de las SA sin juicio.

La supuesta "superioridad" es algo que hubiese servido en Alemania para elevar la moral de un pueblo desmoralizado y tiranizado por el liberalismo de haberse quedado solo en retórica.

Es cierto que el comercio de algunos grandes Bancos, Fondos de Inversión, del oro, la modad, de los diamantes y piedras preciosas y muchos medios de comunicación se encontraban o encuentran, en gran parte, en manos de individuos pertenecientes mayoritariamente a la etnia judía ¡lo cual es una gran injusticia! mereciendo ser investigados los procedimientos que nos han llevado a esta situación. Pero se trata de una minoría privilegiada de usureros dentro de su propio grupo étnico. 

Este hecho, junto con el Racismo que practican estos grupos sociales minoritarios y endogámicos dentro de sus Comunidades Cerradas, les han granjeado la antipatía de aquellas sociedades que explotan y en las que no han querido ni sabido integrarse. Provocando la reacción racista en su contra de estas sociedades. No olvidemos que los judíos alemanes, por poner el ejemplo más conocido, habían sido expulsados de Rusia por el Zar.

Sin embargo, en el mundo cambiante actual, el poder parece desplazarse hacia el Asia más Oriental creando nuevas alianzas, impensables hasta hace poco tiempo, como la que parece existir entre Israel y la "Ultraderecha" Europea frente al mundo Musulmán (y no lo digo por nosotros que ni somos de derechas ni nos beneficiamos de ninguna alianza secreta).

Falangistas Guineanos en la España del Estado Nacional.


LA RENUNCIA AL RACISMO EN JOSÉ ANTONIO.


"Ibamos a comer a una fonda de Begas. Se encargaba la comida, y era día de vigilia. No sé quién pidió chuletas. José Antonio sonrió, y con aquella finura espiritual que era un constante magisterio, reprendió y mandó así: 
 "¡Hombre!, que por una rubia estupenda se pierda el cielo está muy mal, aunque pueda explicarse; pero ¡que lo pierdas por una chuleta!..." 
Después fuimos a pasear, y en el transcurso de la conversación peripatética dije algo más o menos racista. Me extrañó muchísimo la repulsa joseantoniana que me valió, y recuerdo que, con este motivo, expuso su radical oposición doctrinal al nazismo por motivos religiosos". 
José María Fontana sobre José Antonio: Los catalanes en la guerra de España, págs. 34 y 35. Samarán. Madrid, 1956.

"Vosotros habitáis en una tierra que linda con otra donde brota la hierba del separatismo, la tierra hermana de Cataluña, la que nosotros queremos reintegrar a los destinos nacionales españoles. En presencia del proceso espiritual de Cataluña, que a muchos hizo alejarse del patriotismo por el camino atormentado del odio, la Falange hace saber que confía no en una unidad territorial o racial, sino en una gran unidad de destino. La labor de la Falange está en unir uno a uno todos los destinos de España. Pero a España hay que verla sobriamente, exactamente; mucho cuidado con invocar el nombre de España para defender unos cuantos negocios, como los intereses de los Bancos o los dividendos de las grandes Empresas.
Nosotros buscamos una patria para España, y cuando la tengamos, España recobrará su política internacional, España tendrá una política que le aconseje en unos casos la paz, quizá –por desgracia– en otros la guerra, y en otros le aconseje ser neutral, pero nunca por imposición de una potencia extranjera, sino por la voluntad de España". 

José Antonio Primo de Rivera: Discurso del Frontón Cinema, de Zaragoza, 26 de enero de1936. Arriba, núm. 30, 30 de enero de 1936.

"Con todos los respetos debidos: ¡cuánta superficialidad! Lo de que no se nos hable de la raza está bien: el Imperio español jamás fue racista; su inmensa gloria estuvo en incorporar a los hombres de todas las razas a una común empresa de salvación. Pero eso no lo ignora nadie. ¿Hay, acaso, racistas en España? Entonces.. ¿para qué pierde el señor Gil Robles su tiempo en alancear moros inexistentes?" 
José Antonio Primo de Rivera: Al Volver. La Nación, 23 de octubre de 1933.

"En lo económico, Falange tiende al sindicalismo total; esto es, a que la plus valía de la producción quede enteramente en poder del Sindicato orgánico, vertical, de productores, al que su propia fuerza económica procuraría el crédito necesario para producir, sin necesidad de alquilarlo –caro– a la Banca. Quizá estas líneas económicas tengan más parecido con el programa alemán que con el italiano. Pero, en cambio, Falange no es ni puede ser racista".
Respuesta a las preguntas del periodista Ramón Blardony, a través del enlace Agustín Peláez, en la Prisión de Alicante, 16 de junio de 1936.

Falangistas Guineanos en la España del Estado Nacional.


En su discurso del Teatro Calderón de Valladolid, con motivo de la Unificación de Falange Española con las JONS de Ramiro Ledesma Ramos y Onésimo Redondo Ortega (o viceversa al ser el grupo del vallisoletano el más sólido y numeroso, José Antonio hace una excepción que constituye una clara concesión a las exigencias de Onésimo, probablemente en virtud del pacto realizado, rememorando con gran aproximación las palabras pronunciadas anteriormente por Ramiro Ledesma en el Ateneo de Madrid):

"Carlos Marx era un judío alemán que desde su gabinete observaba con impasibilidad terrible los más dramáticos acontecimientos de su época. Era un judío alemán que, frente a las factorías inglesas de Mánchester, y mientras formulaba leyes implacables sobre la acumulación del capital; mientras formulaba leyes implacables sobre la producción y los intereses de los patronos y de los obreros, escribía cartas a su amigo Federico Engels diciéndole que los obreros eran una plebe y una canalla, de la que no había que ocuparse sino en cuanto sirviera para la comprobación de sus doctrinas.(...) "El socialismo ha llegado a ser eso. ¿Creéis que si los obreros lo supieran sentirían simpatías por una cosa como ésa, tremenda, escalofriante, inhumana, que concibió en su cabeza aquel judío que se llamaba Carlos Marx? José Antonio Primo de Rivera, 4 de marzo de 1934: Discurso de Unificación en el Teatro calderón de Valladolid.

"El socialismo era en un principio algo místico, algo sentimental, algo que suponía una especie de renunciación espiritual. Pensaron que estos obreros hambrientos eran sus hermanos; pero... si los primeros socialistas fueron señoritos, casi unos poetas, el socialismo adquirió una negrura horripilante cuando apareció en él la figura de aquel judío que se llamó Carlos Marx; y adquirió esta negrura porque él consideraba postizo toda clase de sentimientos, incluso el amor, la religión y la Patria, no existiendo para él más que la preponderancia de los factores económicos; y así, de este modo, enfrentó al capitalismo con el proletariado, en una fratricida lucha. Así se sitúa Carlos Marx, contempla este tremendo drama y deduce sus leyes fatales.

Este Marx, que algunos, ignorantemente, consideran como apóstol, cuando está en la intimidad, en las cartas que escribía a Engels, hablando del socialismo, dice que los obreros son la chusma y la canalla necesaria para que en los pueblos triunfe la doctrina socialista.

José Antonio F.E., núm. 6, 8 de febrero de 1934.

"De este abandono, que no es imputable a este u otro Gobierno, sino que es la consecuencia del sistema político vigente, se aprovechan los traficantes judíos, de una parte, y, de otra, los dirigentes socialistas. La ausencia de eficacia en el Gobierno, su impotencia para resolver los problemas económicos, la miseria cada día más extendida entre la masa popular, son factores que encienden el descontento y la desesperación." José Antonio  Arriba, núm. 2, 28 de marzo de 1935

"Pero todos los partidos españoles, desde el socialista hasta los monárquicos, adoran al mito oro y sacrifican a este dios judío la suerte de los españoles y de España. Para terminar con el paro es preciso derribar este ídolo: tened la seguridad, camaradas, que el Estado nacionalsindicalista se apoyará en el trabajo, y a base del mismo crearemos la verdadera riqueza, el utillaje nacional, y que sólo entonces será España un pueblo de trabajadores alegres y entusiastas." Arriba, núm. 14, 24 de junio de 1935

Estos cuatro párrafos son los únicos que he encontrado, de toda su obra, en los que José Antonio menciona explícitamente el tema judío. Dos coinciden con la etapa de unificación con JONS en 1934 y los otros dos son de marzo y junio de 1935. Los dos primeros, calcados de una conferencia del jefe de Onésimo (Ramiro Ledesma),  parecen ser una concesión ante el vallisoletano para facilitar la unificación.

 

PROCURADORES GUINEANOS EN LAS CORTES DEL ESTADO NACIONAL.

 



La presencia de diputados guineanos en las Cortes del Estado Nacional es sin duda uno de los episodios más curiosos de la historia reciente de España.

España y Guinea compartían muchas cosas y así lo expresó un ecuatoguineano de pro en la Vanguardia el 9 de octubre de 1968:
 

“España nos ha dejado todo. Una nación, cultura, las costumbres, la religión, el idioma e infinidad de amigos”

El declarante no era otro que Federico Ngomo Nandong presidente de la Diputación Provincial de Río Muni desde 1963 y diputado en Cortes. En dicho cargo lo vemos participar por ejemplo en la sesión plenaria en enero de 1966.

De igual manera Enrique Gori Molubela fue otro ejemplo de procurador guineano en las Cortes franquistas de 1964 a 1971.

La Sección Femenina de la Falange Española y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) recibió la misión  de expandirse en este territorio español como reconocimiento de su identidad nacional y extender los beneficios del régimen a los territorios africanos. 

Durante catorce años hasta la disolución del Movimiento Nacional la organización falangista de Sección Femenina fue estableciendo delegaciones e implantando servicios en las denominadas provincias españolas en África. 

La primera intervención de la Sección Femenina se llevó a cabo en el Sahara y un año después, a tenor del éxito alcanzado en la Guinea ecuatorial, donde permanecieron hasta su independencia y, consecuentemente, hasta la salida de todas las instituciones franquistas de los territorios coloniales por entonces.

La intervención y el papel de la Sección Femenina son sobradamente conocidos en España por la abundante documentación al servicio de los historiadores, apesebrados que manipulan la verdad de los hechos, y son incontables las fuentes primarias (documentos, informes, escritos...), procedentes de la organización falangista, disponibles en el Archivo General de la Administración (AGA), la Real Academia de la Historia (RAH) y, parcialmente, en Archivos Históricos Provinciales como el de Granada, fuentes oficiales éstas que ofrecen información sobre la labor de la organización femenina en Guinea, concretamente en Río Muni y Fernando Poo.

 

EL SIGNIFICADO DE "RAZA" EN EL PENSAMIENTO HISPÁNICO Y JOSEANTONIANO.


Sencillamente se entiende bajo su acepción cristiana de "carácter", "características propias" y "virtudes propias de un pueblo en su conjunto".

Otra cosa es que el uso del término "raza" fuera puesto de moda en política por influencia del socialismo alemán lo que pudo inducir al error a numerosas personas puesto que, al igual que ocurría con el término "fascismo" cada uno lo entendía como le parecía.

El uso del término Raza en general y en particular el guión de una película, escrito por Franco con el seudónimo de "Jaime de Andrade", lo es en su acepción española ya citada, prueba de ello es que la película no hace la menor referencia a cuestiones raciales.

Dejando bien claro que nada de lo que sucedió en España tiene que ver con el racismo y mucho menos elevado a la categoría de ideología política a diferencia de lo que ocurrió en la Alemania de Hitler y sus zonas de influencia.

Ni Falange ni el Estado Nacional de Francisco Franco, quien salvó a miles de judíos del holocausto siendo su primera guardia personal una unidad formada por moros, fueron racistas ni predicaron jamás el Racismo y menos aún el Estado Racista o la "superioridad de la raza". 

Otra cosa es que se fomente el orgullo y los méritos de una nación con objeto de levantar la moral hundida en el abismo por los años de castración cultural del liberalismo.



El racismo es una novedad presente desde hace unos pocos años, en individuos concretos pertenecientes a grupos ideológicamente degenerados y desviados hacia posiciones germánicas o "filo-fascistas" como consecuencia de una falta de formación espiritual pero también intelectual y moral. Algo que ya se dió en los sectores más radicales de Fuerza Nueva. Concretamente en la "Sección C" de seguridad, provocando que el propio Blas Piñar en persona se sintiese obligado a bajar de su despacho en la sede para expulsar personalmente a la mayoría de sus componentes. Éstos se reorganizaron en el tristemente famoso Frente de la Juventud (ver Entrada de El Radicalismo).


GIMÉNEZ CABALLERO, UN FALANGISTA Y FASCISTA ADMIRADOR DE LA CULTURA JUDÍA.


Ernesto Giménez Caballero fue jonsista y falangista desde los inicios, e incluso parece ser que fue de los primeros en escoger los colores de la bandera y el emblema del yugo y las flechas ya en 1928 en una carta que aparece reproducida en su libro En torno al Castizismo de Italia.

 Pero descontento con la estrategia marcada por José Antonio al movimiento falangista, se apartó de falange con la crisis de enero de 1935 y se lanzó a la creación del Partido Económico Patronal Español (P.E.P.E.) a la vez que se acercaba al grupo de Acción Española, en cuya revista colaboró. Se presentó como independiente en la candidatura del Frente Nacional Contrarrevolucionario en las elecciones de febrero de 1936, por la circunscripción madrileña.

Gran escritor y literato pero sumamente excéntrico, vitalista y "original", poseedor de un estilo vibrante y exaltado, fue el máximo y genuino representante ideológico reconocido del Fascismo Español puesto que solo él y Juan Aparicio reconocieron serlo.

A pesar de que Giménez Caballero, no solo nunca fue racista, sino que, además, mantenía relaciones amistosas y literarias con la comunidad judía a través, parece ser, de una amiga de esa raza. Así, como director de su Gaceta Literaria incluyó en dicha revista una sección fija dedicada a la cultura judía.

Lo que no impidió que uno de sus libros se encontrara, dedicado, en la biblioteca de Hitler junto a su propia obra.

Gimenez Caballero
, amigo y discípulo de Mussolini mantenía estrechas relaciones culturales y de otros tipos con la comunidad judía, participó también ingenuamente de la idealización joseantoniana de su primera etapa política y expone de forma sistemática esta idea:

"Lo que distingue al "fascismo alemán" del "fascismo italiano" es, simplemente, la forma de la cruz que defienden ambos; la cruz católica y la cruz esvástica. La cruz mediterránea o latina y la cruz aria o germánica. Una, la romana, cuya esencia está basada en la fraternidad racial; otra, la prusiana, cuya esencia está basada en el orgullo de la raza. La diferencia de ambos fascismos está, pues, en que el alemán es un fascismo pagano, y el de Italia cristiano, Para el jerarca católico, la gradación humana es independiente de la sangre. Para el jerarca ario, la gradación humana está condicionada por la raza. Lo uno es catolicismo. Lo otro, racismo".

Ignorando los orígenes ateos y socialistas de Mussolini quien había destacado en su etapa de periodista y sindicalista por su anticlericalismo.

En una cita añadida en 1939, ridiculizando la súbita preocupación racista y antisemita italiana, influenciada por el acercamiento germano-italiano escribe:

"España, en el problema racista, deberá tener en cuenta estas dos advertencias fundamentales. Primera, que nosotros somos un pueblo integrador de razas, jamás racista. No somos de esa gente que tiene miedo del al amor y a los lunares de la cara. España es la catolicidad. Moros, luteranos, judíos y cuáqueros. España los acogió y los acogerá bajo su signo fundidor y antirracista.
La segunda advertencia que España deberá tener en cuenta en el problema de la raza es la siguiente: la raza es sólo un concepto relativo para nosotros y únicamente aceptable en su categoría más espiritual y mística".


EL ANTIJUDAÍSMO Y LA ADMIRACIÓN POR LOS INTELECTUALES JUDÍOS EN RAMIRO LEDESMA RAMOS.





Los textos y declaraciones de Ramiro Ledesma que revelan un antijudaísmo con base socio cultural son poco numerosos. Hasta el punto de recibir el reproche de Onésimo Redondo, en su etapa de JONS, por no mostrarse más abiertamente antijudío y no tratar este tema en sus escritos, revista, ni en la mayoría de sus discursos.

Al margen de las provocadoras palabras pronunciadas en el Ateneo de Madrid el 2 de abril de 1932:

“sólo en la subconciencia, o mejor dicho en la conciencia, de un judío como Marx pudo fraguarse la destrucción de los valores nacionales”

hay que referirse a algunos de sus comprensivos análisis del nacionalsocialismo alemán.  Así, en mayo de 1933, en el número 1 de la revista JONS, escribe:

“No existe ciertamente en España una cuestión judía. ¿Pero no llegará a existir, y bajo forma espantosa, si desde los católicos de El Debate a los radicales socialistas ofrecen nuestro suelo a todos los que huyen y escapan de Alemania?".

Denunciando el capitalismo financiero y especulador como principal factor de ruina de las naciones, insiste en el «Discurso a las juventudes de España»:

"La idea antijudía y anticapitalista son casi la misma cosa para el nacionalsocialismo". 

Esta antipatía por los judíos la ha adquirido Ledesma a través de la lectura de varios pensadores que le influenciaron: Fichte, Nietzsche, Spengler, Sorel, Proudhon y Marx. Pero sus comentarios en esta materia son, no obstante, comedidos.

"En Alemania no se daban las estructuras políticas y económicas italianas. No obstante, tampoco podía confiarse en el hitlerismo. El espíritu germánico, transformado en las verientes de la política exterior, tiene como fundamento la doctrina racista que repugna al español. Coincide en el antisemitismo, pero también porque España no se planteó el problema ya resuelto en el siglo XV. Esta fobia antisemita, además, no es proverbial del nazismo, pues antisemitas han existido siempre desde que apareció el pueblo hebreo en la historia. Lo desagradable y lo informal es la deificación del tipo antropológico y étnico. El temor de Ledesma ante la fascinación que pudieran ejercer los partidos totalitarios extranjeros en las masas, se explica por su original modo de ver la historia de España".
Jose Mª Sánchez Diana: Ramiro Ledesma Ramos, Biografía Política.

Ramiro poseía una sólida formación intelectual (a diferencia de Hitler por ejemplo) siendo las doctrinas existencialistas de Heidegger las que, según Sánchez Diana, más influyeron en su forma de pensar. Además sentía admiración por la obra de los intelectuales y científicos judíos, como Bertrand Russell, que había estudiado en profundidad.

Tal vez por ese motivo permanecía al márgen cuando alguien atacaba a los judíos exclusivamente por motivo de su raza o creencias.



EL "ANTIJUDAISMO" EN ONÉSIMO REDONDO ORTEGA.



Por otra parte, la triple filiación nacionalorganicista, socialista revolucionaria y anarcosindicalista, que esclarece el antijudaísmo de Ledesma Ramos, no permite rendir cuenta de las convicciones de Onésimo Redondo.

Para un gran número de doctrinarios de la revolución socialista, el antijudaísmo (a veces acompañado de antimasonería), se desdobla en un anticristianismo virulento. Redondo se sitúa, por el contrario, en la más estricta tradición del catolicismo militante.

No se trata de racismo en ningún caso sino de la tradicional rivalidad religiosa entre judaismo y cristianismo. Alimentada y agravada en la época de Onésimo por los préstamos de los usureros judíos que llevaron a la ruina a las masas católicas en toda Europa.

Adversario decidido del judaísmo talmúdico y la masonería, que sostiene son dos enemigos jurados del cristianismo, amigo de la Compañía de Jesús, la cual muchos suponen centro de otra mitología del complot, no cesa de combatir

«las fuerzas judeomasónicas que dominan la prensa y el dinero con objetivos anticristianos».

A partir de febrero de 1932 su revista Libertad publica capítulos enteros de Los protocolos de los sabios de Sion. Convencido de la veracidad de aquellas tesis, traduce y prologa la primera edición española, unos meses antes de la creación de la Falange, llegando a una conclusión que es la más acertada en la actualidad:  

Los Protocolos tienen su origen en una antigua secta masónica judía y fueron copiados por otros autores literarios también masones.

Por fidelidad a las enseñanzas del Vaticano y de la Civilta cattolica, denuncia sin descanso las vinculaciones del judaísmo, la masonería (actualmente ratificado por un muy reciente estudio de la propia Masonería), el capitalismo internacional y el comunismo marxista. Su posición ideológica, su afición simplificadora, recuerda La Gerbe des forces de Chateaubriant.

El 20 de marzo de 1933, en Igualdad, no duda en presentar a Hitler como «un nuevo Carlomagno» y el combate de Alemania como el del "cristianismo frente al comunismo". Pero recordemos que, por aquellas fechas, Hitler era y representaba algo muy distinto de lo que hoy conocemos de él habiendo llegado al poder con el apoyo del partido de los católicos alemanes.

Aunque el antijudaismo de Onésimo nunca fue por motivos racistas, puesto que, además, sus dos apellidos son de probable origen judío, es muy importante recordar igualmente el enriquecimiento positivo del pensamiento de Onésimo por influencia de José Antonio, único referente ideológico completo de la Falange original.
Adaptado de Arnaud Imatz:José Antonio entre Odio y Amor. 

 

DESMINTIENDO FAKES CONTRA LA DIVISIÓN AZUL.

 
Ser falangista no es solamente usar la camisa y los símbolos de falange sino ilustrarse progresivamente en el pensamiento de José Antonio y compartirlo, como mínimo en sus pilares más fundamentales. Para ello, y ante lo sucedido en un acto neonazi de exaltación de la División Azul, nada mejor para aprender que este magnífico programa del falangista e historiador titulado Fernando Paz:

Desmintiendo Fakes sobre la División Azul
La División Azul: Desmintiendo Bulos y Mitos.






Cuéntame...Lo que no nos cuentan.


Esencia de la hispanidad.


Para conocer mejor las raíces del antijudaísmo de Redondo, es útil recordar algunos rasgos característicos de la historia de España y de la hispanidad, cuyo profundo sentido es la consustancialidad de la Patria y la religión:

Si se pudiera calificar con una sola palabra la historia de España hasta finales del siglo XIX, sin duda que la más adecuada sería la de «epopeya religiosa».

En el siglo VI, el rey visigodo Sisebuto inaugura la política de antisemitismo que seguirá vigente durante varios siglos en el programa de los soberanos españoles. El objetivo de las medidas adoptadas fue la integración o asimilación de la comunidad judía acusada de esclavizar cristianos y de usura, ya que la Biblia solo permitía cobrar como interés financiero el "diezmo". Esto es el 10% de lo prestado. (Siendo honestos hay que reconocer que la Monarquía Hispánica posterior tampoco respetó el diezmo cuando cobraba como impuesto el 30% del oro extraido en el Nuevo Mundo dejando el 70% restante en su lugar de origen).

"Sisebuto aprobó en seguida dos nuevas leyes contra los judíos. En la primera les prohibía que tuvieran esclavos (o personas dependientes) cristianos, pues «el funesto poder que éstos [los judíos] ejercen entre los cristianos debe ser desarraigado y el pueblo cristiano, consagrado a Dios, debe ser conducido hacia la gracia bajo el recto amor de la fe».​ 

"El propósito de Sisebuto era conseguir lo más rápidamente posible la liberación de los esclavos cristianos de sus amos judíos, aunque esto no significaba que se convirtieran en hombres libres, sino que los propietarios estaban obligados a vender a sus esclavos a compradores cristianos a un precio razonable, aunque se le ofrecía la posibilidad de manumitirlos. Si antes del 1 de julio de 612 un judío todavía poseía esclavos cristianos les serían confiscados la mitad de sus bienes y el esclavo obtendría la libertad. 

En la segunda, tras ratificar la prohibición absoluta de los matrimonios mixtos, se obligaba a separar a los cónyuges si la parte infidelis (el judío o la judía) se negaba a convertirse al cristianismo, recayendo sobre ellos la pena de destierro perpetuo y la confiscación de todos sus bienes. Al final de esta segunda ley Sisebuto advertía a los reyes que le sucedieran que recaería una maldición sobre ellos si no hacían cumplir las leyes antijudías —«unos sesenta años más tarde, Ervigio todavía recordaba esta maldición con vivo temor»—​ Esta segunda ley también se ocupó del proselitismo de los judíos endureciendo el castigo a los cristianos convertidos que no quisieran volver a su antigua fe: serían azotados públicamente, sufrirían la decalvación y se convertirían en esclavos del Tesoro. En cuanto al judío que hubiera inducido a un cristiano a convertirse a la ley de Moisés sería ejecutado y sus propiedades confiscadas"

"Pocos años después de la promulgación de estas dos leyes Sisebuto endureció aún más su política antijudía e inició una campaña de conversiones forzosas de los judíos al cristianismo, que había comenzado con los que fueran hijos de los ilícitos matrimonios mixtos, y que culminó con el decreto de la primera conversión general al catolicismo de todos los judíos.

Como consecuencia de este decreto muchos judíos abandonaron Hispania, pero su número exacto se desconoce. E.A. Thompson afirma que «lo más probable es que solo un pequeño porcentaje de judíos españoles abandonara el país».Joseph Pérez afirma que «la cifra de los que entonces fueron expulsados se ha calculado en muchos miles y la de los bautizados en 90 000."

Wikipedia


Esta persecución les conduce a buscar la alianza con los bizantinos y los bereberes de África y les incita igualmente a predicar la rebelión contra los reyes visigodos; los judíos españoles se ponen de acuerdo con sus hermanos de África e intentan una sublevación contra la monarquía visigoda apoyándose en un desembarco bereber.

En el año 711, cuando estalla la marea musulmana, los judíos, en recompensa por sus servicios, se encargan de asegurar el orden en las ciudades conquistadas por los musulmanes.

Venganza por venganza, setecientos años más tarde, cuando los Reyes Católicos culminan la Reconquista y la Cruzada, firman el edicto de Torquemada en 1492 concediendo un plazo de tres meses a los judíos para convertirse o abandonar el país.

Entre cien y doscientos mil judíos emprenden camino hacia los puertos del sur, tras haber vendido sus haciendas.

Un siglo más tarde, en 1609, son expulsados en idénticas condiciones unos cien mil moriscos o musulmanes, que mantienen una lucha sorda e intrigante a favor del sultán.

"Durante cerca de ocho siglos -escribe Jean Descola- los españoles habían sido vejados por los moros y esquilmados por los judíos. Ahora tenían una buena ocasión para vengarse de los unos y cobrarse de los otros".

La ortodoxia católica cimenta, todavía de forma muy frágil, una unidad duramente conquistada que la libertad religiosa corre peligro de destruir. Alimentada por la cotidiana controversia con judíos y moros, la religión española afirma su diferencia.

Para la Monarquía española

"quien pertenece a la fe, pertenece a la nación"

y sus enemigos esenciales son los enemigos de la fe católica: el judío, el musulmán y el protestante.

No hace falta concluir que judíos y árabes son siempre tratados como enemigos. Se puede afirmar que, en ciertas épocas, los judíos disfrutaban de total libertad de conciencia.

La Iglesia proclama en muchas ocasiones, en Derecho Canónico, que ningún judío debe ser llevado al bautismo por la fuerza.

En el siglo XII, el Papa Clemente IlI, al igual que sus predecesores, manifiesta que toma a los judíos bajo su protección y castiga con la excomunión a todos los que violen estas prescripciones.

La Inquisición se crea en España en el siglo XIII como en el resto de la Cristiandad.Pero es para luchar contra los herejes, es decir, contra quienes, perteneciendo a la Iglesia, se vuelven contra ella. Lo que se aplicó a los judíos y a los moros fue una completa malversación de su objetivo.

Es así como, pese a la reprobación de Roma, cuyas bulas pontificias de Nicolás V (1449) son un ejemplo, y pese a la oposición de la Iglesia, proliferan durante casi tres siglos las investigaciones de pureza de sangre, fenómeno específicamente hispano, cuya finalidad es excluir de los cargos públicos a los conversos cuyos antepasados fueran "judíos o moros."

En el Siglo de Oro, la inmensa mayoría de los españoles es creyente y resulta difícil sostener que la Inquisición impidiera en aquel tiempo toda forma de creación. Pero, pese al esplendor del siglo XVI, la fe católica, vivida intensamente, tanto separa como une. A partir de esta época se manifiesta un anticlericalismo vigoroso. Una vez más se comprueba la concordancia entre anticlericalismo y vida religiosa, lo que confirma que aquél depende más de la historia religiosa que de las condiciones socioeconómicas.

El anticlericalismo cunde poco a poco en España a medida que se relaja el contenido del catolicismo, acumula las prohibiciones y se obsesiona en prácticas supersticiosas, desarrolladas hasta lo ridículo en el siglo XVIII.

A finales del siglo XVII, las primeras logias masónicas se instalan en el país. El poder no tarda en ejercer su acción contra la Iglesia. El primer ministro de Carlos III, Aranda, gran comendador de la Orden de la Masonería, expulsa a los jesuitas en 1767. No regresarán a España hasta 1812.

En este lapso de tiempo, a iniciativa del rey José, hermano de Napoleón, se multiplican las logias, y la Guerra de la Independencia se convierte en una guerra contra Francia, al servicio del Anticristo, contra aquellos que mantienen ideas que hieren «el alma de España y su pueblo». Vencido el invasor, continúa igualmente la lucha religiosa o ideológica durante todo el siglo XIX.

Así pues, el antisemitismo y antimasonería de Onésimo Redondo aparecen como expresión de una tradición cultural y religiosa propiamente española (pero que se produjo en otras partes de Europa como Austria y Alemania al verse las clases humildes católicas desauciadas por los prestamistas judíos) que se nutre de una oposición anticlerical, y a veces anticristiana, también muy enraizada.

Esta actitud la encontramos en toda una línea de pensamiento desde Menéndez Pelayo hasta Acción Española. 

Joaquín Girón y Arcas, catedrático de la Universidad de Salamanca, publica en 1906 La cuestión judaica en la España actual y en la Universidad de Salamanca, donde investiga los lazos entre masonería, socialismo, libre pensamiento, protestantismo, revolución y judaísmo. Un numeroso grupo de intelectuales se solidariza con él inmediatamente. Entre ellos, Enrique Gil Robles, Brusi y Crespo, Martínez,Ugarte de Ercilla, etc. Pero el catolicismo militante se apoya, sobre todo, en los célebres artículos de Civilta Cattolica de 1890 o sobre las afirmaciones de Pío IX, León XIII e incluso san Pío X, que ponen al descubierto las relaciones entre el judaísmo internacional, la masonería y el gran capitalismo. (Un estudio masónico muy reciente corrobora estas relaciones desde la óptica de la propia masonería).

Onésimo Redondo, cuyas relaciones de amistad con los jesuitas (objeto de prejuicios por parte de sus adversarios) acrecientan el vigor de sus convicciones, constituye un caso singular en la Falange.

Antisemitismo y antimasonería están ausentes de las preocupaciones de los principales líderes nacionalsindicalistas. Consciente de este hecho, Onésimo Redondo lo lamenta en Libertad, en 1931:

 "Nos parece muy bien el ardor combativo y el anhelo hispano de La Conquista del Estado (el grupo de Ramiro Ledesma). Pero echamos de menos la actividad antisemítica que ese movimiento necesita para ser eficaz y entero. No nos cansaremos de repetirlo".

No es necesario insistir en la ausencia de racismo en los intelectuales de la Falange. José Antonio es suficientemente explícito:

"Que no se nos hable de razas [ ... ] El imperio español jamás fue racista; su inmensa
gloria estuvo en incorporar a los hombres de todas las razas a una empresa común de salvación. Pero eso no lo ignora nadie. ¿Hay acaso racistas en España?".

Para la Falange, los conceptos de raza y misión se excluyen recíprocamente: la cultura española (única unidad del mundo hispanoamericano) fue el vehículo de una intensa relación de mestizaje."
Adaptado de Arnaud Imatz:José Antonio entre Odio y Amor.

El Racismo en el Franquismo.


A parte de la militancia falangista de cientos de personas de etnia gitana, la confianza de Franco en las tropas indígenas marroquíes fue el motivo de que desde el inicio de la guerra (1936-1939), las primeras fuerzas a las que recurrió para formar su Escolta personal fueron las del Benemérito Cuerpo de la Comandancia de Marruecos y a los soldados marroquíes de tropas indígenas.

Respecto de los judíos, el régimen del 18 de julio se mostró tolerante. 

El 9 de marzo de 1970, el Gran Rabino de Nueva York, Chaím Lipschitz, vino a España a agradecer al Caudillo que hubiese salvado a 200.000 sefardíes durante la II Guerra Mundial.

Posiblemente la cifra real esté entre 30.000 y 200.000.

En 1966, de 7.000 que había en España, la mitad vivía en Barcelona, donde tenían una sinagoga, un cementerio y un matadero «kachir». 

Les fue devuelta la histórica.sinagoga del «Tránsito», en Toledo, y el 14 de noviembre de 1971 se celebró en ella el décimo aniversario de la amistad judeo-cristiana, con asistencia del jesuita holandés Cornelins Raijk, representante del Vaticano, del famoso agustino Vicente Serrano, del secretario, José Francisco Riaza-Secoj del presidente de la comunidad judía en Madrid, Sam Roberto Bensadon y del rabino Max Mazzin (que pronto tendría problemas con las autoridades debido a la instalación, en la avenida del Brasil, de un centro comercial sionista, «World Trade Center»», dotado de medios privados de comunicación, en diciembre de 1972.

Otros ejemplos que ilustran el tema del racismo durante el franquismo:

Ángel Sanz-Briz (Zaragoza, 28 de septiembre de 1910: Roma, 11 de junio de 1980) fue un diplomático español. En 1944 contribuyó a salvar la vida de unos cinco mil judíos húngaros durante el Holocausto, proporcionando pasaportes españoles, en un principio a judíos que alegaban origen sefardí, y posteriormente a cualquier judío perseguido. Por estos hechos, fue reconocido como Justo entre las Naciones. Su obra fue continuada por el italiano Giorgio Perlasca quien se hizo pasar por cónsul español. 


Eduardo Propper de Callejón (1895-1972) fue un diplomático español. Mientras estuvo destacado en la embajada de París, prestó su ayuda para la huida de miles de judíos perseguidos durante la Segunda Guerra Mundial, desde la Francia ocupada hacia España, hechos por los que fue distinguido como Justo entre las Naciones en octubre de 2007. 

Bernardo Rolland de Miota, diplomático español que, desde su posición de Cónsul General de España en París (1939-1943) evitó la confiscación de los bienes de un puñado de judíos sefarditas. Intercedió por 14 judíos españoles enviados al campo de Drancy y organizó la repatriación de otros 77, trabajo que terminó Alfonso Fiscowich. Su actuación en favor de los judíos provocó graves tensiones con las autoridades alemanas de la Francia ocupada y con el entonces Embajador de España, Félix de Lequerica. 

José Rojas Moreno fue un diplomático español que, desde su posición como Embajador de España en Bucarest (Rumanía) (1941-43), consiguió que se revocasen los decretos de expulsión dictados contra un grupo de judíos sefarditas y la promesa formal que, en el futuro, ninguno de ellos sería expulsado. 

Miguel Ángel de Muguiro, diplomático español que, desde su puesto en la Embajada de España en Budapest (Hungría), contribuyó a la salvación de judíos perseguidos por el gobierno proalemán de Miklós Horthy. En un ambiente de pogromos, persecuciones por las calles y campos de tránsito organizados por los nazis húngaros de la Cruz Flechada para concentrar a los judíos antes de su envío a los campos de exterminio, Miguel Ángel de Muguiro, como encargado de negocios, escribió a Madrid escandalizado por los registros y las palizas que practicaban los miembros de las SS. 

Sebastián Romero Radigales fue un diplomático español que, como Cónsul General de España en Atenas (1943-1944), organizó la repatriación por tierra, mar y aire de los judíos de origen sefardita. Ante las objeciones para su entrada en España, propuso Marruecos. Entre marzo y junio de 1943, 48 000 judíos de Salónica fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Romero Radigales actuó para intentar liberar a los deportados sefardíes. Saltándose a las autoridades alemanas, consiguió trasladar 150 sefardíes desde Salónica a Atenas. 

Julio Palencia Tubau fue un diplomático español que, como Ministro de la Embajada de España en Sofía (1940-1943), denunció la legislación antisemita del gobierno búlgaro ―que afectaba a 50 000 judíos― e intercedió ante Bulgaria y Alemania para proteger los derechos y bienes de 150 judíos sefardíes. Se enfrentó sin éxito con las autoridades nazis para evitar la ejecución del judío León Arie, los hijos del cual adoptó para que pudiesen salir del país y reencontrarse con su madre. El embajador de Alemania en Sofía calificó a Julio Palencia de «fanático antialemán» y «amigo de los judíos». 

Juan Schwartz Díaz-Flores, diplomático español que, como Cónsul de España en Viena (Austria), contribuyó a la salvación de judíos perseguidos por los nazis. 

José Ruiz Santaella, funcionario español del cuerpo diplomático. Como agregado en la embajada de Berlín en los años 1940, durante la Segunda Guerra Mundial contribuyó, con la ayuda de su esposa Carmen Schrader, a salvar la vida de Gertrud Neumann, Ruth Arndt y Lina Arndt, perseguidas por su condición de judías por el Tercer Reich. 

Las hermanas Lola, Amparo y Julia Touza de la localidad orensana de Ribadavia ayudaron a 500 judíos a huir del exterminio nazi, recordando el caso de Oskar Schindler. Sus recuerdos se recogen en el poemario Poemas después de Auschwitz de Antón Patiño Regueira.

Procuradores ecuatoguineanos


En 1959 los Territorios Españoles del Golfo de Guinea adquirieron el estatus de provincias españolas ultramarinas, similar al de las provincias metropolitanas. Por la ley de 30 de julio de 1959, adoptaron oficialmente la denominación de Región Ecuatorial Española y se organizaron en dos provincias: Fernando Poo y Río Muni.1​

Con la provincialización de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea, se sucederán diferentes procuradores en las Cortes franquistas procedentes de las provincias de Fernando Poo y Río Muni:
Elecciones 16.05.1958

    Carlos Cabrera James,2​ administración local Ayuntamiento de San Fernando (Fernando Poo).
    Wilwardo Jones Níger, administración local, Ayuntamiento de Santa Isabel (Fernando Poo).
    Francisco Javier Alzina de Boschi, administración local, Diputación3​ de Fernando Poo (Fernando Poo).
    Fernando Martorell Segovia, administración local, Ayuntamiento de Bata (Río Muni).
    Felipe Esono Nsue, administración local, Ayuntamiento de Evinayong (Río Muni).
    Juan José Verdugo Morcillo, administración local, Diputación de Río Muni (Río Muni).

Elecciones 02.06.1961

    Carlos Cabrera James, administración local, Ayuntamiento de San Fernando (Fernando Poo).
    Wilwardo Jones Niger,4​ administración local, Ayuntamiento de Santa Isabel (Fernando Poo), sustituido por Abilio Balboa Arkins.
    Francisco Javier Alzina de Boschi, administración local, Diputación de Fernando Poo (Fernando Poo).
    Fernando Martorell Segovia, administración local, Ayuntamiento de Bata (Río Muni), sustituido por Pedro Lumu Matindi.
    Felipe Esono Nsue, administración local, Ayuntamiento de Evinayong (Río Muni).
    Juan José Verdugo Morcillo, administración local, Diputación de Río Muni (Río Muni), sustituido por Federico Ngomo Nandong.

Elecciones 02.07.1964

    Abilio Balboa Arkins,5​ administración local, Ayuntamiento de Santa Isabel (Fernando Poo), sustituido6​ por Ramón Blesa Boloix.
    Evaristo Motede Euchi, administración local, Ayuntamiento de San Carlos (Fernando Poo).
    Enrique Gori Molubela,7​ administración local, Diputación de Fernando Poo (Fernando Poo).
    Pedro Lumu Matindi, administración local, Ayuntamiento de Bata (Río Muni).
    Dámaso Rafael Sima Obono, administración local, Ayuntamiento de Puerto Iradier (Río Muni).
    Federico Ngomo Nandong, administración local, Diputación de Río Muni (Río Muni).

Elecciones 16.11.1967

    Edmundo Bosio Dioco,8​ Representantes de la Familia9​ (Fernando Poo).
    Ricardo María Bolopa Esape, Representantes de la Familia (Fernando Poo).
    Tomas Alfredo King Thomas, administración local, Ayuntamiento de Santa Isabel (Fernando Poo).
    Enrique Gori Molubela, administración local, Diputación de Fernando Poo (Fernando Poo).
    Alfredo José Jones Niger, Consejero Nacional (Fernando Poo).
    Jose Nsue Angue, Representantes de la Familia (Río Muni).
    Pedro Econg Andeme,10​ Representantes de la Familia (Río Muni).
    Andrés Moisés Mba Ada,11​ Consejero Nacional (Río Muni).
    Federico Ngomo Nandong, administración local, Diputación de Río Muni (Río Muni).

Control de autoridades   

    Proyectos Wikimedia Wd Datos: Q109423593

Referencias

Dolf Sternberger, Bernhard Vogel, Dieter Nohlen & Klaus Landfried (1978) Die Wahl der Parlamente: Band II: Afrika, Erster Halbband, p306 (en alemán)
CONGRESO DE LOS DIPUTADOS - HISTORICO DE DIPUTADOS 1810-1977, CABRERA JAMES, CARLOS
Han sido constituidas las Diputaciones de Fernando Poo y Río Muni, diario ABC, Madrid, 2 de septiembre de 1960.
«Quelques personnalités historiques de la Guinée équatoriale» (en francés). Archivado desde el original el 11 de marzo de 2018. Consultado el 11 de marzo de 2018.
«Alibio Balboa en el Congreso de los Diputados». Consultado el 11 de marzo de 2018.
«Sepelio del Alcalde de Santa Isabel». ABC. 29 de marzo de 1967. Consultado el 11 de marzo de 2018.
Relación de elecciones en las que fue diputado
«Ficha de disputados históricos en el Congreso de Diputados».
Decreto 1849/1967, de 18 de agosto, por el que se convocan elecciones de Procuradores en Cortes representantes de la familia por cada una de las provincias. (BOE núm. 203, de 25 de agosto de 1967). [1]
«Guinea Ecuatorial, 46 Aniversario. Episodios Nacionales 1». Consultado el 15 de agosto de 2017.
Congreso de los Diputados. «Ficha de Andrés Moisés Mba Ada». Consultado el 2 de julio de 2017.

Así en una revista que se titula como de ‘Historia’, de cuyo nombre no quiero acordarme, se podían leer estas perlas:

«Según una falacia, machaconamente difundida por el franquismo tras la derrota del Eje en la II Guerra Mundial, España, es decir, el Régimen, había trabajado incansablemente para atenuar los efectos del antisemitismo nazi, salvando a muchos millares de judíos de los campos de exterminio, pese a la desastrosa situación económica interna. Ese interés de presentar al franquismo como salvador de judíos se intensificó cuando nació Israel y, sobre todo, después de su ingreso en la ONU. La diplomacia de la Dictadura intentó, infructuosamente, entablar relaciones y obtener apoyo israelí en la ONU, utilizando, entre otros argumentos, la historia de la salvación de judíos por el franquismo. [...] Según autorizados investigadores, gran parte de los judíos que hallaron su salvación atravesando España y alcanzando territorio portugués, lo hicieron con visado de Portugal. [...] Las autoridades franquistas no eran partidarias de acoger judíos y que les pusieron todo tipo de trabas, incluso a los sefarditas que tenían la nacionalidad española.»

A raíz del homenaje que el Gobierno húngaro tributó a la viuda del diplomático español Ángel Sanz Briz, por haber salvado a más de 5.000 judíos durante la ocupación por las tropas alemanas de la capital magiar en 1944, los medios de comunicación “democráticos” silenciaron la directísima intervención de Franco hacia los judíos perseguidos por Hitler y que residían en Francia, Hungría, Rumania, Polonia y Bulgaria.

Tratan de hacer ver que el valiente y heroico diplomático Sanz Briz actuaba como “independiente”, sin ninguna colaboración ni mediación del Gobierno de Franco, de su ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Gómez-Jordana y Sousa, conde de Jordana y de su sucesor José Félix de Lequerica y Erquiza, y del  embajador Juan Francisco Cárdenas, el duque de Alba, etc.

 

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A mediados del siglo XIX vivían en Zamora los hermanos Sanz Espuis. El benjamín Felipe se fue a Zaragoza dedicándose a la compra-venta de pieles. Se casó con Pilar Benedé, de cuyo matrimonio nació Felipe Sanz Benedé que contrajo nupcias con Pilar Briz. Fruto de este matrimonio fueron los hermanos Sanz Briz: Felipe, Mariano, Alfonso, Pilar y Ángel.

Ángel nación en Zaragoza el 28 de septiembre de 1910. Estudió en los Escolapios y después cursó la carrera de Derecho en Madrid y en 1933, a los 23 años, ingresó en la Escuela Diplomática. El 18 de julio de 1936 con el estallido de la Guerra Civil española, se enroló de voluntario en las tropas nacionales como conductor de camiones del Cuerpo de Ejército Marroquí. Una vez finalizada la contienda, fue destinado, en el año 1939, como encargado de negocios en la embajada de El Cairo (Egipto), hasta que en 1943 fue trasladado a la Legación española en Budapest. Se casó con Adela Quijano, natural de los Corrales de Buelna (Cantabria) con la que tuvo cinco hijos. Además de esposa, fue una entregada colaboradora de su marido en la difícil y arriesgada misión de salvar judíos en la II Guerra Mundial.

 

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El almirante Miklós Horthy, regente de Hungría, fue obligado por Hitler a nombrar un gobierno pro nazi encabezado por Döme Sztojay. A continuación comenzaron a aplicarse en todo el país y particularmente en Budapest las medidas anti judías, empezando por la obligación de llevar la estrella de David y terminando por la deportación. En mayo de 1944 el Encargado de Negocios de España en Budapest Miguel Ángel Muguiro informó al gobierno de la situación. En aquel momento España no había reconocido aún al gobierno de Sztojay y en junio Muguiro tuvo que abandonar el país acusado de haberlo impedido con sus informes, no sin antes haber tramitado los visados que salvaron a 500 niños. De esta manera Sanz Briz quedó convertido en el representante oficial de España en Hungría. En julio de 1944 Ángel Sanz Briz calculaba en medio millón el número de judíos deportados y había empezado a conceder visados con los que 1.684 judíos pudieron huir a Suiza.

El 15 de octubre de 1944 el almirante Horthy fue detenido, llegando al poder Ferenc Szálasi, el líder de los nazis húngaros. Inmediatamente la persecución contra los judíos se endureció.

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Desde su puesto puso en práctica todo tipo de estratagemas que consiguieron que miles de judíos escaparan de una muerte segura a manos de los nazis. Como primera medida logró convencer a las autoridades húngaras para que aceptaran su protección sobre doscientos judíos de origen sefardí (*), a los que el Gobierno de Franco reconoció su derecho a la nacionalidad española. Una vez concedido el permiso por las autoridades, como sea que sólo encontró a 45 sefarditas, empezó por repartir el resto entre judíos asquenazíes (**) que eran mayoría en Budapest.


(*) [N. del A.] Los sefarditas son los descendientes de los judíos que vivieron en España. Convivieron pacíficamente con los musulmanes y cristianos durante siglos y su cultura prosperó como en ninguna otra parte. Durante la Edad Media, los hispanojudíos fueron reconocidos como los líderes de la fe y cultura en aquellos siglos, un liderazgo religioso, y sobre todo cultural, que se prolongó durante varios siglos tras la expulsión, que tuvo lugar en 1492, por los Reyes Católicos. Los judíos españoles se establecieron en el antiguo Imperio Otomano, Francia meridional, Italia, la Nueva España actual México, en Perú y Chile, Holanda, Inglaterra, Alemania, Dinamarca, Austria, Suiza y Hungría, donde se establecieron en comunidades y conservaron su patrimonio cultural. Durante siglos conservaron una variedad del castellano llamado ladino o judeoespañol. Sefarad es el nombre que los judíos daban a España.

 

(**) [N. del A.] Asquenazí es el nombre de uno de los dos grandes grupos judíos, atendiendo a los criterios de origen geográfico y tradición cultural. Son los judíos que vivieron o viven en Europa Central y del Este, como Polonia, Alemania, Rusia, Lituania, etc. La palabra asquenazí se deriva fundamentalmente de la palabra hebrea para Alemania, así como hemos visto que sefardí se derivaba de la palabra hebrea para España.

 

Luego se le ocurrió a Sanz Briz el subterfugio de conceder pasaportes a 200 familias en vez de a 200 individuos, y finalmente acabaría por dar pasaportes a miles de judíos mediante diversos trucos.

El propio Sanz Briz relataba a Federico Ysart en su libro España y los judíos: “Después la labor fue relativamente fácil. Las 200 unidades que me habían sido concedidas las convertí en 200 familias; y las doscientas familias se multiplicaron indefinidamente con el simple procedimiento de no expedir documento o pasaporte alguno a favor de los judíos que llevase un número superior al 200.”

En noviembre de 1944 se obligó a los judíos protegidos por países neutrales a concentrarse en un gueto, en medio de constantes rumores sobre su posible deportación a campos de exterminio.

Ángel Sanz Briz, siguiendo el ejemplo del diplomático sueco Raul Wallemberg, -el cual alquilaba casas para acoger a los judíos-  y con el consentimiento y la ayuda del Gobierno del Generalísimo Franco, que ya había dado anteriormente órdenes a Sanz Briz en el sentido de hacer “algo” por los judíos, compró y alquiló hasta once edificios destinados a albergar a los judíos perseguidos, a los que proporcionó además de techo, comida y atención médica hasta que pudieran salir del país. En dichos edificios colocó el cartel de “Anexo de la Embajada de España” y ondeando la bandera española.

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  Sanz Briz y los documentos falsos.

El modelo de los documentos falsos que emitió el diplomático español a favor de Mor Mannheim -el cual salvó la vida, así como a más de 5.000 judíos húngaros- estaba fechado en Budapest el 14 de noviembre de 1944, y decía:

“Certifico que Mor Mannheim, nacido en 1907, residente en Budapest, calle de Katona Jozsef, 41, ha solicitado, a través de sus parientes de España, la adquisición de la nacionalidad española. La Legación de España ha sido autorizada a extenderle un visado de entrada en España antes de que se concluyan los trámites que dicha solicitud debe seguir”. El firmante del documento era Ángel Sanz Briz, el joven diplomático español, jefe de la Legación española, que bajo las órdenes del Gobierno de España y con la ayuda de su amigo, el italiano Giorgio Perlasca, emitió esos salvoconductos a todos los judíos alegando que era sefarditas.

La mujer de Sanz Briz, Adela Quijano abandonó Budapest a principios del año 1944, poco después de dar a luz a Adela, la mayor de sus cinco hijos. El diplomático permaneció allí solo, pues como manifestó “era su obligación”.

El día 1 de diciembre de 1944 Sanz Briz, que se negaba a reconocer el gobierno filo nazi de Szálasi, se vio obligado a dejar Budapest y se refugió en Suiza.

En una Budapest bombardeada constantemente, dividida por la ocupación nazi y la del Ejército Rojo, Sanz Briz utilizó todos los recursos posibles para evitar que miles de personas fueran conducidas a los campos de concentración de Auschwitz y Brikenau.

En total se calcula que gracias a Ángel Sanz Briz, Miguel Ángel Muguiro y Giorgio Perlasca se salvaron alrededor de 5.200 vidas.

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Entre 1946 y 1960 ocupó puestos en las embajadas, legaciones y consulados en Washington, Lima, Berna Vaticano y Bayona. En 1960 fue nombrado embajador en Guatemala, donde recibió la Gran Cruz de la Orden del Quetzal. Dos años más tarde desempeñó el cargo de cónsul general en Nueva York. En 1964, fue como embajador a Perú, donde le impusieron la Gran Cruz de la Orden del Sol. Luego a la Embajada en Holanda, otorgándole la Gran Cruz de la Orden de Orange-Nassau.  Más tarde a la de Bélgica, y en 1973 a la de la República Popular China, siendo el primer embajador español en Pekín, ante el régimen de Mao Tse-tung. A continuación fue destinado a la Santa Sede, desde 1977 a 1980, donde le concedieron la Gran Cruz de la Orden de San Gregorio Magno.

A lo largo de su vida diplomática obtuvo las siguientes medallas y distinciones: Gran Cruz de Bélgica, La Gran Cruz de la Orden Pro Mérito Melitensi (Malta), Comendador de la Corona de Italia, Oficial de la Orden de la Legión de Honor (Francia), Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil (España), Comendador y Caballero de la Orden de Isabel la Católica (España), Gran Cruz de Carlos III (España) y la Medalla de la Orden del Mérito (Hungría) (a título póstumo). Justo de la Humanidad (Israel, en 1991). En el Yad Vashem, museo del Holocausto, colocaron una placa con su nombre.

Ángel Sanz Briz falleció en Roma en 1980, cuando ya estaba a punto de concluir su brillante carrera diplomática. 

  

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Con motivo del 50 aniversario del Holocausto, el Gobierno húngaro rindió homenaje a la labor del diplomático español, descubriendo el alcalde de Budapest una placa colocada en la fachada del número 35 de Szent István, frente a la plaza de San Esteban, con la siguiente inscripción: 

“Que esta plaza conserve el recuerdo del Encargado de Negocios de España, don Ángel Sanz Briz, quien en 1944, durante la siniestra época, salvó la vida de varios miles de judíos. ¿Qué su memoria sea bendecida! El Gobierno del Reino de España, la Comunidad de Creyentes Judíos de Budapest, la Comisión Conmemorativa del Holocausto de Hungría. La Alcaldía de la Capital. La Alcaldía del Distrito XIII. Budapest, 16 de octubre de 1994.”

El presidente de Hungría Arpád Göncz impuso a su viuda, Adela Quijano, la medalla de oro de la Magyar Köztársaság Tiszti Keresztje, equivalente a la española Orden del Mérito Civil. Al acto asistió el entonces ministro de Asuntos Exteriores español, Javier Solana. En España el rostro de Sanz Briz ilustró una emisión de sellos de Correos, conmemorativos de una serie dedicada a los derechos humanos.

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El que continuó la labor, una vez que Sanz Briz tuvo que huir a Suiza, fue su amigo y compañero en la Legación, Giorgio Perlasca.

Nació en Como (Italia) el 31 de enero de 1910, pero a los pocos meses de su nacimiento, sus padres se trasladaron con toda la familia a Maserà di Padova. De religión católica y seguidor, cuando era un adolescente, de las ideas nacionalistas de Gabriele D’Annunzio. A los 26 años se alistó como voluntario para luchar en el bando de Franco, al enterarse de la quema de iglesias durante el mandato del Frente Popular. Combatió en el transcurso de la Guerra Civil española en un regimiento de Artillería. Perlasca aprendió el español, idioma que le sería decisivo para su posterior acción de salvamento de los judíos sefarditas.

Finalizada la contienda regresó a Italia en donde le sorprendió el comienzo de la II Guerra Mundial y la alianza entre Mussolini y Hitler. Fue en ese momento cuando Perlasca abandonó el fascismo. El viejo rencor hacia Alemania, país contra el cual Italia había peleado en la I Guerra Mundial, y las leyes raciales alemanas entradas en vigor en 1938 y que representaban una explícita persecución de los judíos italianos, le hicieron abandonar el Fascismo y decidió permanecer leal sólo al Rey Víctor Manuel III.  

Después de la entrada en guerra de Italia como aliada de Alemania, en 1940 fue enviado como Encargado de Negocios con categoría de diplomático a los países del Este, para comprar carne para el ejército italiano.           

El 8 de septiembre de 1943, cuando entre Italia y los Aliados se firmó el armisticio, que significaría una profunda grieta entre el Fascismo y la Monarquía, Perlasca se encontraba en Budapest. Sintiéndose vinculado por el juramento de fidelidad prestado al Rey de Italia, rehusó adherirse a la República Social italiana y por ello estuvo recluido algunos meses en un castillo húngaro destinado a los diplomáticos.

Aprovechando un pase médico que le permitía viajar dentro de Budapest, se escapó y pidió asilo en la Embajada de España. Como combatiente de la Guerra Civil española tenía un documento firmado por el Generalísimo Franco que decía:

“Querido camarada: en cualquier parte del mundo que te encuentres, dirígete a las Embajadas españolas.”

Así pues, se convirtió en ciudadano español, consiguiendo un pasaporte en toda regla a nombre de “Jorge” Perlasca, empezando a ayudar al embajador español Ángel Sanz Briz en la obra humanitaria de protección que España estaba llevando a cabo junto con las demás potencias neutrales presentes en la capital magiar, como Suecia, Portugal, Suiza y Ciudad del Vaticano.

Enterado el Ministerio del Interior del Gobierno húngaro de la precipitada marcha de Sanz Briz, mandó desalojar las casas protegidas. Fue entonces cuando Perlasca decidió arriesgar su vida para salvar los judíos refugiados en las casas protegidas por la Embajada española. Ante los milicianos húngaros que habían venido para registrar los edificios, Perlasca les dijo: 

“¡Suspenderlo todo! ¡Os estáis equivocando! Sanz Briz ha ido a Berna para comunicar más fácilmente con Madrid. La suya es una misión diplomática importantísima. Informaos en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Existe una expresa nota de Sanz Briz en que me nombra su sustituto en su ausencia.” 

Le creyeron y suspendieron las operaciones de registro.

Al día siguiente, en papel con membrete oficial y con sellos auténticos, rellenó de su puño y letra su propio nombramiento a Cónsul español que presentó en el Ministerio de Asuntos Exteriores, donde sus credenciales fueron aceptadas sin ninguna reserva.

Perlasca, arriesgando la vida, actuó durante 45 terribles días como cónsul y único regente de la Embajada española, logrando salvar a húngaros de religión judía hacinados en las “casas protegidas” a lo largo del Danubio, sustrayéndolos a la deportación y a los campos de concentración, protegiéndolos y alimentándoles día tras día. Organizó su resistencia; consiguió dinero y comida; negoció como un verdadero diplomático con los nazis; falsificó certificados y firmó papeles oficiales, etc.

Concluyó su humanitaria tarea a la llegada de la armada Roja a Budapest. Los soviéticos le condenaron a trabajos forzados por ser español y ‘fascista’. A los ocho meses y después de un largo y rocambolesco viaje por los Balcanes y Turquía, pudo Perlasca volver a Italia.

Encerrado en su discreción no contó ni a su familia, su historia de valor, altruismo y solidaridad. Pero a principios de 1990, algunas mujeres húngaras, que eran unas chiquillas en la época de las persecuciones, a través del periódico de la comunidad judía de Budapest, buscaron noticias de aquel diplomático español que las había salvado. También gracias a los periodistas italianos Gianni Minoli y Enrico Deaglio, éste último con su libro La banalidad del bien, Giorgio Perlasca salió del silencio.

En el año 1991, un año antes de su muerte, escribió Perlasca a Su Majestad el Rey de España Juan Carlos I:

“Ha sido para mí un gran placer trabajar por cuenta de España, país al que siempre me han ligado tantos vínculos, por la salvación de tantas vidas humanas y lamento no haber podido, o sabido, hacer más.”   

Los testimonios de los numerosos salvados empezaron a llegar a los periódicos, televisiones y libros. Giorgio Perlasca falleció a los 82 años el 15 de agosto de 1992 y está enterrado en la tierra desnuda del cementerio de Maserà, a poco kilómetros de Padua. En su lápida quiso que se escribiese sólo una frase en hebreo: “Justo entre las Naciones.”

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En una entrevista que mantuvo Sanz Briz -siendo Cónsul General de España en Nueva York- con el historiador judío Isaac Molho, le manifestó que todo el mérito de sus acciones se debían al Generalísimo Franco.

Para ser fieles a la Historia citaremos el testimonio del rabino Chaim Lipschitz, del seminario hebreo Torah Vodaath and Mesivta, de Brooklyn, publicado en la revista Newsweek en febrero de 1970:

“Tengo pruebas de que el jefe del Estado español, Francisco Franco, salvó a más de sesenta mil judíos durante la II Guerra Mundial. Ya va a ser hora de que alguien dé las gracias a Franco por ello”.

En el libro La banalidad del bien de Enrico Deaglio. (Editorial Feltrinelli. Milán. y publicada en España por Herder), en uno de sus párrafos, dice:

“Si bien el papel de la España franquista en las operaciones de salvamento de los judíos europeos ha sido silenciado casi del todo, fue decididamente superior al de las democracias antihitlerianas. Las cifras varían entre 30.000 y 60.000 judíos liberados del holocausto.”

El filósofo e historiador alemán Patrik von zur Mühlen en su libro Huída a través de España y Portugal. (J.H.W. Dieta Nachf. Bonn), afirma que:

España hizo posible que más de 50.000 disidentes y judíos escaparan de los nazis.”

En The American Sephardi, con motivo del aniversario del fallecimiento de Franco, publicó el siguiente artículo:

“El Generalísimo Francisco Franco, Jefe del Estado español, falleció el 20 de noviembre de 1975. Al margen de cómo le juzgará la Historia, lo que sí es seguro  que en la historia judía ocupará un puesto especial. En contraste con Inglaterra, que cerró las fronteras de Palestina a los judíos que huían del nazismo y la destrucción, y en contraste con la democrática Suiza que devolvió al terror nazi a los judíos que llegaron llamando a sus puertas buscando ayuda, España abrió su frontera con la Francia ocupada, admitiendo a todos los refugiados, sin distinción de religión o raza. El profesor Haim Avni, de la Universidad Hebrea, que ha dedicado años a estudiar el tema, ha llegado a la conclusión de que se lograron salvar un total de por lo menos 40.000 judíos, vidas que se salvaron de ir a las cámaras de gas alemanas, bien directamente a través de intervenciones españolas de sus representantes diplomáticos, o gracias a haber abierto España sus fronteras”.

Desde el rey Nimrod hasta nuestros días, a través de cinco milenios, según las leyendas hebreas, quedan escritos los nombres de los tiranos y de los enemigos de Israel en el Libro de la Muerte. Y el de sus protectores y amigos en el de la Vida. Pues bien, Francisco Franco tiene su nombre en el Libro de la Vida. Y con letras de oro. En las sinagogas de EE.UU. todos los 20 de noviembre se pronuncia un responso o “kadish” en memoria del hombre que libró a tantos hebreos del holocausto.

Los judíos honran y bendicen el recuerdo de este gran benefactor del pueblo hebreo... que ni buscó ni obtuvo ningún beneficio de lo que hizo.

Dentro de la campaña orquestada contra todo lo que haga referencia a Francisco Franco y a su Régimen, se manifestó con una enorme virulencia a partir de la trágica fecha del 11-M, cuando por unas muy ‘extrañas’ circunstancias -aún no esclarecidas- se produjo un sorprendente vuelco de las urnas, con las consignas y mensajes de “¡Pásalo!” a través de los móviles, salió nombrado presidente del Gobierno el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, y con ello ese denominado ‘cambio de régimen’ del que estamos disfrutando actualmente.

Personaje que acumula un profundo odio por la derrota que infringieron los Nacionales al frentepopulismo de su fenecido abuelo, llegando al paroxismo de auto titularse ‘rojo’. Su revanchismo no conoce límites. Provocador empedernido, está entrando en una peligrosísima espiral, tanto en la política interior como en la exterior. De todos conocida la retirada de la estatua ecuestre del Generalísimo con premeditación, alevosía y nocturnidad, para servírsela a los postres de una aberrante cena, a otro demócrata de toda la vida, al asesino de Paracuellos, Santiago Carrillo.

Así las cosas, no hay que extrañar -si aún hay algo que pueda asombrar en ese tiempo de enanos- que los medios de comunicación escritos y audiovisuales, la mayoría de ellos en manos de socialistas, nacionalistas y demás tropa izquierdosa, se dediquen a tergiversar nuestra historia reciente, con una sarta de mentiras, desinformaciones y falsedades, siendo una de las ‘clásicas’ y reincidentes el comportamiento del Gobierno de Franco con el pueblo judío durante la II Guerra Mundial.